Muchas empresas y autónomos que requieren del uso de coches para el desarrollo de su trabajo o actividad económica optan cada vez más por dos fórmulas que seguro que habéis oído más de una vez: hablamos del renting y del leasing.

Vamos a aproximarnos a estos dos conceptos para saber en qué consisten exactamente:

  • Renting. Cuando hablamos de este término nos referimos a una modalidad de alquiler de un vehículo por un tiempo concreto. Se paga a través de una cuota fija.
  • Leasing. Se trata también de un alquiler de un vehículo, pero en este caso con opción a compra.

La principal semejanza entre ambas modalidades es que en las dos media de inicio un contrato para el uso y disfrute del coche y el pago a través de una cuota periódica.

Ambos contratos tienen, además, ventajas fiscales para empresas y autónomos, pero solo cuando su uso es exclusivo para una actividad económica.

Diferencias entre renting y leasing

La primera y principal diferencia entre ambas fórmulas contractuales ya la hemos comentado, y es la propiedad final del vehículo:

Una vez terminado el contrato, el usuario del leasing puede llevar a cabo la compra del vehículo -que es lo más normal ya que el objetivo último del contrato- o bien solicitar una prórroga o devolver el vehículo.

En el renting, el usuario puede devolver el coche, renovar el contrato o solicitar un coche nuevo.

Otras diferencias importantes entre ambas fórmulas son las siguientes:

Duración del contrato

En el leasing el contrato dura un mínimo de dos años. En el renting la duración es entre uno y cinco años.

Qué incluye la cuota

Con el contrato de renting la empresa asume los gastos del vehículo, tales como los impuestos, las reparaciones o el seguro. En el leasing todos estos conceptos no están incluidos en el contrato de arrendamiento.

Ventajas fiscales

Tanto el renting como el leasing incluyen beneficios en lo relativo a la fiscalidad, pero también en este punto hay diferencias entre ambas modalidades de contrato:

  • En el renting las cuotas mensuales son un gasto, por lo que los usuarios pueden deducirse el IRPF o el impuesto de sociedades y el IVA siempre que se demuestre que el vehículo se usa para la actividad económica ejercida por el usuario o empresa y no para fines personales.
  • El leasing, al ser un sistema de financiación tiene un tratamiento fiscal más complejo. En este artículo se explica bien en qué consiste.

 ¿Una buena opción frente a la propiedad?

Como se puede ver, a pesar de las diferencias entre renting y leasing, ambas modalidades pueden ser una buena alternativa a la compra de un coche. Si estás interesado, desde Petro Alacant, especialistas en gasolina y gasoil para empresas y particulares, te recomendamos que valores una y otra opción, con sus pros y contras, para escoger la que mejor te convenga. Siempre, eso sí que vengas a repostar a nuestras estaciones de servicio. Estamos en la carretera de Ocaña y en el polígono del Pla de la Vallonga de Alicante.